Ahora todo es noche

Se volvieron invisibles, tan acostumbrados ya estamos a verlos, dormitando en los vestíbulos de las estaciones y aeropuertos, revolviendo en los contenedores de basura, haciendo cola en los comedores benéficos… Los vemos tan ajenos y apenas la cantidad de una mensualidad nos separa de ellos. Los arrojados por la borda de sus destinos, los náufragos en la oscuridad de un mundo hostil. A veces en silencio cruzan nuestra consciencia, aunque los evitamos como el beso del leproso, porque su miseria nos interpela ¿Quién cree que tiene algo para siempre? Estos mendigos dejan sus huellas en las cenizas de la vida, conservan los rescoldos de una llama antigua, una furia ante el tiempo, que de alguna manera los entroniza, reyes sin reino, el hombre desterrado entre basuras, sin más luz que la esperanza de una mirada desde el cielo. ¿Quién no ha mendigado algo alguna vez? Metáfora de una liquidación de existencias, estas consagradas al teatro, consciente de que la noche se acerca, y que lejos de la complacencia, siguen desnudando su estilo de cualquier retórica, de cualquier ropaje estético, buscando pervivir en la tensión y el riesgo de la creación, que sigue reflexionando en lo que han sido sus constantes: las devastaciones del tiempo, la crítica a la desertización espiritual, el escenario como asedio vivencial. Aquí está el universo de una compañía, sus heridas y cicatrices, su desamparada imaginería, su desgarrada voz, sus personajes desahuciados. Eco de liturgia, tintes esperpénticos y regusto de tragedia, un humor perturbador y un compromiso poético insobornable. Los pies en los clásicos y la mirada en el horizonte de nuevas formas de hablarle al alma de cada hombre. Tradicionales y rupturistas, contradicción viva, contracorriente siempre, pasión de cuatro décadas por los escenarios del mundo: La Zaranda, Teatro Inestable de Ninguna Parte, cumple cuarenta años a lo hondo del tiempo

Fotografía

Victor Iglesias

Música

Saint Saens: Dieu! (Samson et Dalila) Nelson Pinedo con La Sonora Matancera: Quien Será.

Intérpretes

Gaspar Campuzano, Enrique Bustos, Francisco Sánchez

Producción

Compañía La Zaranda

Ficha técnica

  • Dirección: Eusebio Calonge

Una flor en la nevera

Una flor en la nevera

Un invernadero-jaula con falso calor alimenta una flor rígida. Un cuerpo infantil de 40 años susurra en torno al espacio oscuro hasta romper las capas de mudez que le anclaron en el tiempo. La lucha consiste en salir. La única salida es contar. Ceremonia de descongelación.

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